ULA Y ULAQUE


Esta es la historia de dos búhos Megascops choliba (conocidos comúnmente como Currucutú o Buhito Común) quienes cayeron a nuestro patio el 29 de marzo de 2011 cuando una fuerte tormenta les destruyo su nido.
Les pusimos por nombre Ula y Ulaque en razón a su apariencia, pero no sabemos con certeza cual es su sexo.
Ula murió el 18 de diciembre de 2011 a causa de un ataque propiciado por un ejemplar de su misma especie.
Ulaque permanece con nosotros, pero todas las noches sale a disfrutar de su libertad y regresa en las madrugadas al lugar que reconoce como su hogar. Algunas veces Claque (un buho silvestre), quien no se atreve a entrar, lo acompaña hasta la puerta.

17 oct 2013

PARTIDA DE ULAQUE, OCTUBRE 1 DE 2013


Escribo esta nota con ecuanimidad gracias a la intensa meditación que practique durante 10 días en un curso Vipassana observando las sensaciones  de mi cuerpo para aprender a aceptar la realidad tal y como es.

Este es el fin de una historia  que, como todas las buenas historias, comienza…. Erase una vez…. un par de buhitos que  hace  910 días cayeron de su nido en el patio de nuestra casa. Ula, que vivió solo nueve meses porque murió a raíz de un ataque que le propino un búho silvestre de su misma especie; y Ulaque, que nos acompañó por dos años y medio mientras aprendió a alimentarse por sus propios medios, a volar, a cazar, a ulular y a ser libre, saliendo todas las noches y regresando todas las mañanas al espacio que dentro de  la casa había escogido como su rincón favorito. 

Ulaque había cambiado sus hábitos alimenticios dejando el pollo congelado  a cambio de pequeños roedores, lagartijas, ranitas e insectos que nos traía a  mostrar y que aparecían en la nueva composición de su bolo alimenticio.

Tuvo una relación cercana con Claque, una buhita silvestre que lo esperaba todas las tardes en algún árbol cercano a la casa para invitarlo a salir, con quien sostenía diálogos largos, algunas veces quedos y otras muy fuertes, el desde adentro y ella desde afuera.  

Por regla general mostraba un comportamiento hostil con los otros buhitos que llegaban al hogar de paso, pero últimamente aceptaba la presencia de Ula Ula, la primera beneficiaria del proyecto de liberación de búhos silvestres,   con quien sospechamos ha entablado una relación de pareja y tal vez algún día vuelva para mostrarnos sus crías.

Mientras tanto debo confesar que le extrañamos mucho. Su ulular resonaba tanto en nuestra casa como en nuestras mentes.

En los últimos meses hemos liberado varios ejemplares recibidos dentro de un programa de rescate que se ha ido estructurando con el tiempo y que nos ha permitido devolver a la vida silvestre a Ula Ula, Loli, Ulises,  Momo, Augusto, Gula y otros innominados que salieron libres antes de revelarnos sus nombres. En el mismo programa tenemos ahora a Bula y a dos lechuzas de campanario (Tyto alba) que están próximas a iniciar su entrenamiento de vuelo para que despejen el espacio y dar paso a otras dos que esperan su cupo en nuestro hogar de paso.

Hace 910 días no teníamos tanta información sobre los Megascope choliba  (búho común) y no habíamos sido gratificados con tanta ternura, por eso damos gracias a la vida y con un sentimiento de desprendimiento absoluto celebramos la partida de Ulaque, quien ahora merodea la casa pero se niega a entrar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario